Ay mare, que me he perdío!
Que he llegao a un país mu frío del norte...que esto tiene to la pinta de estar al lao del polo!
Ay que se ma olvidao echar la bufanda y las orejeras...!
Cómo no pase pronto el invierno, me parece que me da una hipotermia!
Ya se sabe, el invierno llega antes a Canadá! Aquí los almacenes tipo "corte inglés" anuncian: "por fin es invierno!" (Échate encima siete kilos de ropa)
Pues eso, que aquí estoy pasando más fresquete que Pingu en su bautizo. Perdío en un pueblo que se llama Paris, pero que no tiene nada que ver con Francia. Lejos de toda civilización y de cualquier signo de urbanidad. Lo más urbano que tienen aquí es un semáforo, yo creo que el día que llegó al pueblo hicieron una fiesta y todo, con el lema "un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la urbanidad".
Cuando en verano me dijeron que me habían seleccionado para esta oferta de prácticas en el sur de Ontario, pues me fuí to contento al google maps, y ví que estaba a una hora de Toronto, así que no me preocupé mucho porque pensé: "Bueno, pos me cojo el bus cada finde y me voy allí a hacer amiguitos"
OH! Qué desdicha la mía cuando llegué y me dijeron que no había buses ni trenes para ir a ningún sitio! Pero literal: NO HAY! Y es que si no tienes coche en este pueblucho, no eres nadie!
La primera semana me quería morir. Estuve viviendo con mis jefes y sus dos hijos hasta que encontré un matrimonio bondadoso que me alquiló un cuarto en su casa. Y qué puedo contar yo pa no parecer el más desdichao del mundo? Que íbamos a misa los domingos y que aquello era el acontecimiento de la semana? Que bendecíamos la mesa antes de comer? Que el niño chico era un hooligan? Que el niño grande era un autista? Que muchos: “How are you today, darling?” pero a la hora de la verdad pasaban de mí?
Bueno, esas son algunas de las maravillas de mi estancia en Canadá, hay más pero ya os iré contando.
Llegué el martes 30 de Octubre y fue a recogerme mi jefa a Toronto, (Jeannette se llama).
De camino yo me imaginaba que sería un pueblo normal, que 10 mil habitantes podría estar bien y que lógicamente iba a tener las cosas básicas de un pueblo de 10 mil habitantes. Entrando al pueblo ya veía que todo eran casas con sus jardines, to a lo ancho, mu bonito, pero que ni rastro de vida urbana!
Mi jefe (su marido, Aad) me recibe en la casa con un “Nice to meet you” que fue lo único que entendí. El resto de frases están confusas hasta el día de hoy. Y ya si os cuento los niños… el chico parecía el niño histérico de internet que estrellaba el teclado contra la pantalla gritando (sabéis quien os digo, no?). Bueno, pues a ese lo entendía menos todavía que al padre, casi no movía los labios al hablar, y todo lo que soltaba por la boca para mí era un contínuo: “mmmmm” Era como oir llover. Como oir a la Duquesa de Alba recién levantada con resaca mañanera.
El niño grande, que tiene 18 años era un pedazo de tío bueno mu guapetón, pero las únicas palabras que me dirigió fueron “Nice to meet you” cuando llegué. Mu, rubio, mu guapo, mu cachas, pero mu autista!
En la empresa son siete u ocho personas, que hablan un inglés...bueno, cómo decirlo...como les enseñó buenamente su padre y su madre a cada uno, osea, como oir llover de nuevo. Como la Duquesa de Alba comiendo polvorones.
La segunda noche me dijo mi jefa: “Vamos a ir a la casa de unos amigos en Brantford, que tienen a un español de intercambio, así lo conoces”. Llegamos a la casa, un pedazo de casa como las pelis americanas, con chimenea, pedazo salón, pedazo jardín, pedazo cocina, y allí había como 10 parejas de abueletes con su sonrisa de oreja a oreja bebiendo vino en copas altísimas y el chavalito este, que era un pijo de los más pijos que he visto en mi vida.
Hablaba el niño inglés que lo flipas, me decía que su padre era “business man” y su madre “lawyer”, queda más cool que decirlo en español! Of course! Me dieron ganas de decirle: mis padres son "olive recollectors!"
Bueno, pues con 15 años el niño había estado en medio mundo el cabrón. Me hablaba de ciudades que había visitado, como si fuera el que va a Albacete o a Badajoz!
Había otro niñato que se llamaba Erasmus (qué ironías tiene la vida) de las Islas Feroe! Que yo ni sabía que existían! Va el nene y me pregunta qué estudio (le digo Bellas Artes, me mira con mala cara) y cuando le pregunto yo, me dice: “Yo estudio química, económicas, teología, educación física y piano. Y sé hablar cinco idiomas”.
Mu guapo, mu rubio, mu cachas, pero qué asco de niño!
Pues eso, que esto un pueblo donde los abuelos se vienen a vivir cuando se jubilan, para pasear tranquilitos e ir a la iglesia los domingos, porque ¡ESO SI...! Que no falte la iglesia...pedazo de iglesia con sus rótulos luminosos y to! El tema del sermón de hoy: “Por qué quiso Dios ponerme aquí?”
(ESO ME PREGUNTO YO! Por qué Dios me trajo a esta mierda de pueblo!)
Sermones a las diez y las doce, con reunión cafetil posterior para contarnos lo católicos que somos todos!
Y no os olvidéis de traer dinero porque el cepillo lo pasan como en todas las iglesias del mundo entero!
Mu fuerte lo de esta gente. Pa haceros una idea de lo chico que es el pueblo, al salir de la iglesia tenían como una especie de orla, con las fotos de todas las familias con sus niños, todas mu sonrientes, mu católicas y mu perfectas! Y luego con los días he descubierto que hay más iglesias: está la presbiteriana, la católica, la baptista, la anglicana y la gospel! Qué maravilla! La juerga padreee...la alegría de la huerta! Cuánta diversión por metro cuadrado!
En serio, da miedo! A veces pienso: “bueno, allá donde fueres haz lo que vieres”, pero tioooooo…estamos tontos o que?
Menos mal que les he dicho que cada fin de semana voy a intentar viajar para conocer ciudades y eso, que si no esta gente me meten en la secta y me veo casado con una buena esposa canadiense que me proporcione tres lindos hijos a los que educar en la fe cristiana! Allí comiendo pavo con mazorcas que maíz!
El finde pasado estuve en Toronto otra vez, quedé con un chavalito mexicano que he conocido por internet y no estuvo mal, lo que pasa es que tengo que hacer más amigos, y sobre todo conocer gente que me hagan un huequecito en su casa, porque pagar hostal cada finde no mola!
En fin! Estas son las nuevas aventuras de Alex Fogg por Canadá! No pinta muy allá la cosa verdad?
En el próximo capítulo me ligo al monaguillo de la iglesia (que está mu bueno).
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2 comentarios:
Oh señor! danos paciencia en nuestras iliadas personales para con el mundo!
te haría un hijo ahora mismo, pero estás tan lejos... y allí debe hacer tanto frío como para bajarse los pantalones...
me hice un blog! x envidia cochina vuestra.
tesiturasanaranjadas.blogspot.com
sagapo... tanto!
Como simpre, en los momentos de silencio, me acercais a Granada, hace 10 minutos sara, ahora tu. Cómo estar triste si se que de una manera u otra simpre vais a estar a mi lado.
Parece increible q estando cada uno en una parte del mundo, os pueda llevar tan cerquita.
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